TOMADO DE YOU TUBE: VIDEO
ENERGÍA GRATIS PARA SIEMPRE
El video comienza haciendo una reflexión acerca de las reservas de petróleo en el mundo y habla de un estimado de unos cien años en que la humanidad podría seguir usando combustibles fósiles antes de que se acabe. Pero a esta reflexión añade un aspecto en el que talvez no hayamos meditado:
Es el hecho de que no podemos seguir usando una forma de energía tan nociva para toda forma de vida, incluida la nuestra. Menos en el caso de los hidrocarburos que ya sabemos su limitada cantidad en el mundo y que para el tiempo en que se acabe, el planeta habrá quedado tan dañado que estaríamos en una encrucijada muy difícil de resolver.
Ante esa realidad, el hallazgo de una fuente de energía limpia sería una solución formidable, siempre que la misma, además de posibilitar su fácil obtención, devenga de un potencial que el planeta nos pueda proveer sin dañarlo, más aún, devolviendo al mismo, como un subproducto, los componentes de los recursos usados, que serían nuevamente asimilados por el orbe, luego de haber sufrido como materia una transformación en cuyo proceso se vea favorecida la humanidad.
Pues bien, es posible que ello ya haya ocurrido. Un hombre de ciencia estadounidense, incansable investigador para encontrar la cura contra el cáncer, investigaba acerca de cómo calentar el agua salada, con un instrumento llamado “GENERADOR DE ONDAS DE RADIO” y por “casualidad” surgió como un subproducto un invento que podría revolucionar las formas de energía que hasta el momento hemos usado cotidianamente en el planeta.
John Kanzius, investigador, al haber trabajado con antenas fue como pudo “encontrarlo”. Con los pantalones de vinilo de su esposa, inventando un generador de frecuencia de radio. Una noche su esposa lo encontró usando sus pantalones elásticos. “Me levanté, lo vi y pensé que se había vuelto loco”. Aquí está la base de John Kanzius:
Las ondas de sonido calentaban ciertos metales como el oro. Pequeños trozos de ese metal son inyectados a un paciente con cáncer. Esas nano partículas son atraídas por las anomalías de las células cancerígenas e ignoran a las sanas.
El paciente luego es expuesto a ondas de radio y solo las células malignas se calientan y mueren. ¡Mata células cancerígenas! ¡Es asombroso!
Pero lo más asombroso de este hallazgo es que dicha máquina puede de hecho quemar agua salada. En realidad Kanzius se “tropezó” con ese asombroso hallazgo: Descubrió que su generador de frecuencias de radio podía liberar el oxígeno y el hidrógeno del agua salada y puede crear en ese proceso una llama tan intensa (dentro del cilindro puede crear en el fondo fuego).
Los mejores ingenieros de APB (en Akron), han probado el invento de Kanzius y con asombro han reconocido el potencial energético que se deriva de tales descubrimientos. La llama produce una temperatura que alcanza los 1500 grados centígrados.
“Este simple motor funciona con el calor generado por las llamas que salen de la probeta. Eso podría ser un motor de acero”.
Lo asombroso de este descubrimiento es que el combustible es solamente agua salada, lo cual podría ser usado en un automóvil, un jet, un barco, en las casas, para calefacción, alumbrado, etc. Con una gran ventaja adicional: este es el elemento más abundante en el mundo. El agua y el agua salada está en todas partes y verla arder, de hecho, es algo impactante.
Solamente imaginar las posibilidades que se puede obtener de esta fuente calórica, produce una fuente de optimismo, pues la presión ejercida sobre los recursos del planeta podría ser modificada sustancialmente, con la ventaja adicional de no generar tóxicos que afecten el hábitat de especies, sobre todo marinas, pues todos los desechos de los hidrocarburos (aceites, lubricantes, grasas, pinturas, etc.), tarde o temprano van a dar al mar, luego de generar contaminación durante todo su recorrido al océano.
El inventor John Kanzius dice que “si alguna gran compañía quiere comprar su invento para quemar agua salada, está bien, porque él quiere usar todo el dinero para acabar su búsqueda de una cura contra el cáncer”.
Kanzius dice que su invento alcanza una temperatura de 3000 grados Fahrenheit: Ver las burbujas hirviendo en la parte superior es emocionante. Varios científicos de su país han quedado asombrados “al ver arder el agua”. Un químico le dijo a Kanzius que la energía liberada es de hecho hidrógeno y que el calor rompe el lazo entre el hidrógeno y el oxígeno en el agua. Puedes tomar agua directamente del mar y ponerla en contenedores y producir una llama tan violenta (energía calórica tan elevada) que podría calentar generadores que sí pueden generar electricidad o proveer otras formas de energía.
Ya los ingenieros que trabajan con Kanzius construyeron un motor que canalizando toda esa energía calórica están tratando de encauzarla hacia usos aprovechables.
El inventor admite que todo este hallazgo fue un golpe de suerte, pues su experimento era para intentar calentar agua salada y “en vez de encontrar calor encontró fuego”. “Supongo que a la larga podría hacer funcionar un automóvil”.
Al parecer, Kanzius no solo encontró un tratamiento para la cura contra el cáncer, sino que también ha encontrado una manera de solucionar la crisis energética del mundo. Él y su asociado (Rukwosky) han encontrado una manera de crear energía quemando agua salada usando su máquina de ondas de radio que usan para “matar células cancerígenas”.
Fue asombroso porque al querer encontrar el modo de desalinizar el agua salió algo que no esperaban. Lograron hacer arder el agua salada y habría convertido al agua salada en el combustible para sustituir el consumo de combustibles fósiles: Las ondas de radio “exitan” el agua haciéndola que arda ¡creando así la fuente de energía perfecta!
Lo más asombroso es que se puede usar agua del grifo (del tubo), a la que se puede añadir sal. De modo que si se tiene agua y sal (y dado que son recursos abundantes en el planeta), los usos potenciales se vuelven ilimitados (combustibles para autos, aviones, barcos, calefacción, etc.). Kanzius espera que un día su invento curará el cáncer, pero además que se habrá creado la forma de energía más eficiente, limpia, barata y al alcance de todos.
Tal como él mismo lo dice: “Si ayuda a la humanidad, si ayuda a la gente de la ciudad en el condado y genera más fuentes de trabajo, entonces sentiré que he hecho mi parte”.
John Kanzius potencialmente ha encontrado combustible alternativo: ¡Agua Salada! Ante ese hallazgo la mayor parte del precio de dicho combustible, tal como lo dice la reportera Kelly C. del WSEE Neuwsworth, serían los impuestos del Gobierno. A lo que Kanzius sigue diciendo: Si ayuda a la humanidad y ayuda a la gente y a más puestos de trabajo, sentiré que he hecho mi trabajo”.
Evidentemente el Kanzius tiene una percepción altruista acerca de su descubrimiento. Su deseo de participar a todos con los beneficios de su descubrimiento “pega frontalmente con la lógica del “capitalismo” salvaje” y probablemente ya hay ojos de las transnacionales puestos sobre tal potencial de energía. No obstante, la abundancia de dichos elementos en el planeta hará muy difícil un enriquecimiento de algunos pocos con los recursos que nos pertenecen a todos.